Arte Vitraux nace en 1900 de las manos y esfuerzo de don Alberto Carrión Escudero quién viaja a Francia a estudiar este arte y oficio tan singular.
Ricardo Carrión Baeza - que es parte de la cuarta generación - continua esta tradición del arte del vitraux, manteniendo el más alto nivel profesional y artístico en el desarrollo y aplicaciones de técnicas, con herramientas artesanales como antaño, pero con los avances tecnológicos imperantes en la actualidad.